Si estás aquí es porque has oído hablar de este famosísimo juego de mesa de estrategia. Y no es para menos. Catan es un juego que ha ganado muchos premios (entre ellos, el mejor juego del siglo), y se ha ganado a pulso su popularidad.

Cómo se juega al Catan

Si quieres aprender a jugar al Catan, te recomiendo que mires este vídeo. Está muy bien explicado:


Ya has visto como se juega al Catan, ¿qué te parece?

La primera partida que hagas puede que te cueste un poco, pues debes recordar detalles importantes y acostumbrarte a las normas básicas del juego, pero en general es un juego bastante sencillo, por lo que a mitad de la partida ya le habrás cogido el truco y al acabarla solo podrás pensar en una cosa: jugar otra vez.

Sí, porque el Catan es un juego realmente adictivo.

¿Cómo ganar al Catán?

Ganar al Catan es relativamente fácil (a no ser que juegues con expertos sin ningún tipo de compasión). Si quieres ser el ganador, debes planear muy bien dónde ubicaras tus dos poblados al inicio de la partida, pues una mala elección hará que te cueste mucho conseguir recursos y tus oponentes te saquen ventaja demasiado deprisa. Para ello, debes tener en cuenta dos factores:

  • Trata de ubicarte cerca de los números rojos, es decir, el 6 y el 8, pues son los números que salen con más frecuencia ( y por tanto, más recursos te van a dar). También son buenos números el 5 y el 9, y en menor medida el 4 y el 10.
  • Trata de tener a tu disposición las 5 materias desde el primer momento, para que no te falte de nada. Así, no dependerás de las negociaciones con tus oponentes.

Si reúnes estos dos factores, tienes muchas probabilidades de ganar.

Pero obviamente, no es decisivo.

El juego puede dar muchas vueltas. Tener algún puerto también puede ser muy útil para cambiar unos recursos por otros. Por ejemplo, si tienes mucha madera pero necesitas lana y no quieres (o no puedes) comerciar con tus oponentes, podrás cambiar los recursos en el puerto y así conseguir la materia que necesitas.

Otro factor muy relevante para ser el ganador del Catan es conseguir los puntos de victoria que te confiere la Gran Ruta Comercial (al disponer de 5 o más carreteras consecutivas) y/o el Gran Ejército de Caballería, que se consigue con las cartas de desarrollo, al acumular 3 o más cartas de Caballero. Eso sí, ten cuidado, porque otro jugador podría superarte y te quedarías, inmediatamente sin esos puntos.

Reseña sobre Catan, el mejor juego de mesa de estrategia

Ahora te voy a dar mi opinión sobre el Catan. Fue el primer juego de mesa que me enganchó de verdad. Las partidas son muy entretenidas y todo el rato tienes algo que planear, ya sea cómo perjudicar a tus oponentes o cómo usar tus recursos para lograr tus objetivos lo más rápido posible.

La posibilidad de comerciar con el resto de jugadores también es muy divertida. Te darás cuenta de que algunos jugadores son muy generosos, otros muy exigentes, y otros directamente inaccesibles. Todo depende de lo interesados que estén en recibir las materias que tú les ofreces.

Y cuidado, este juego puede provocar enfados. Si tienes amigos con un mal perder ten por seguro que terminarán muy frustrados si no logran ganar en varias partidas consecutivas o si vais a por ellos cerrándoles el paso o colocando el ladrón en sus mejores ubicaciones.

Aunque los compañeros sean bastante respetuosos (cosa que no suele ocurrir, pues todos quieren ganar a toda costa), puedes perder a causa del azar, lo que también provoca bastante rabia. Aunque tengas una buena estrategia, el azar tiene un papel importante en este juego, y decidirá si tus números salen más o menos, y si lo hacen en el momento adecuado.

Pero ten clara una cosa.

Si provoca enfados es porque el Catan consigue mantener a los jugadores súper implicados durante toda la partida. Siempre tienes que estar pendiente de qué número sale, de qué materias tienes y de qué vas a hacer para aprovecharlas lo mejor posible. Esto hace que estés todo el rato en plan estratégico, esforzándote por ser el ganador, y cuando lo consigues… ¡Buaaaa, qué subidón!

Eso sí, no esperes que te feliciten efusivamente ni que te ayuden a recoger el tablero. Bueno, igual sí. En ese caso alégrate porque significa que tienes amigos muy buenos (o que les das algo de penita).